Nuevo! Carta Astral

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Todo lo que existe en este mundo está interconectado. Esto significa también que todo lo que existe en el universo tiene la capacidad de influir en todo lo demás. Como hijo de Dios, eres parte del mecanismo universal que depende de que cada pieza del rompecabezas haga su trabajo para continuar avanzando. Eres un engrane del mecanismo divino. No importa que tan grande o pequeño, tú juegas un rol importante para permitir que todas las demás cosas sucedan. Eres una parte integral del rompecabezas, al igual que todos los demás, para completar la gran imagen que representa tu futuro. Como hijo de la Divinidad, estás conectado con todas las demás cosas y formas de vida. Estás conectado a cada ser humano de manera tan cercana como estás conectado, en este momento, al cuerpo en el que estás sentado. Son parte de ti en razón de su naturaleza pues también ellos tienen su origen en la fuente de todas las cosas, el Gran Espíritu, la fuerza original de la vida que creó todo lo que conoces. Al mismo tiempo, todo lo que existe sobre la tierra interactúa con los cielos: lo que es arriba es abajo. Incluso cuando la Sabiduría Divina Espiritual nos muestra los resultados de la influencia de los planetas, la realidad es que los planetas no hacen nada, sino que simplemente indican tendencias que después nosotros creamos en nuestras vidas. Como estas tendencias fueron creadas en el pasado, se convierten en nuestras influencias kármicas del presente. La vida es energía esencial, un regalo del Creador que nos fue dado para pagar las deudas de vidas pasadas para que podamos volver a casa con un rostro radiante. Así, los planetas actúan como una fuerza que nos muestra las tendencias que estamos propensos a experimentar de tal manera que podamos mitigar sus efectos negativos a través de un conocimiento profundo y la aplicación positiva de la Sabiduría Divina Espiritual.